La prostitución y el conflicto ético
- Anabella Cabrera Porras

- 25 mar.
- 3 Min. de lectura
La RAE define la prostitución como la actividad a la que se dedica a tener relaciones sexuales con otras personas, a cambio de dinero. En España se trata de una profesión alegal, es decir, ningún documento legal lo prohíbe, no obstante, no está protegida como el resto de oficios (una prostituta no cotiza, no tiene un contrato laboral válido y demás). Además, es legal siempre y cuando la persona involucrada lo realice de manera voluntaria. Cabe destacar que múltiples actos relacionados desde ciertos puntos de vista con la prostitución son ilegales, como el proxenetismo, lucrarse del lenocinio de otra persona (art.187 del Código Penal); la prostitución de menores, o la trata de seres humanos (art. 177 bis CP). Existen numerosas opiniones y debates al respecto de esta actividad.

I. Abolición total.
El feminismo radical tiene como eje principal de su ideario esta idea: la prostitución es intrínsecamente explotación, y debe ser eliminada completamente en la sociedad, y añade que es producto del patriarcado. La abolición total sostiene que uno no escoge entrar en el núcleo, sino que es obligado por una cadena de hechos que obligan participar en ello, principalmente económicos, a pesar de que se tenga la ilusión de que uno escoge qué hacer. Así pues, existe una clara desigualdad estructural, principalmente de género, ya que las mujeres ejercen notablemente más que los hombres. Se niega rotundamente a que el cuerpo sea mercancía.
Carole Pateman es una célebre teórica política y feminista destacada en esta corriente. En El Contrato Sexual, reformula la filosofía de Hobbes, Locke y Rosseau para concluir que la sociedad moderna se configura desde un contrato social pero de índole sexual, en el que la mujer está subordinada al hombre. Por ende, se niega a un intercambio libre, y se trata de un sistema que condiciona el acto ya que vivimos en una estructura desigual.

II. Liberal.
Se sustenta que uno tiene derecho a decidir sobre su propio cuerpo y que la prohibición aumenta riesgos como la violencia o clandestinidad. Asimismo, se acentúa el consentimiento frente a otros factores, por lo que debe haber regulación, seguridad social y contratos. Es básicamente una labor como cualquier otra, y su problemática no incide en su existencia sino en la falta de derechos y medidas. Se relaciona directamente con el feminismo liberal ya que se entiende que la mujer, como cualquier otro adulto, tiene dominio sobre sus decisiones.
Martha Nussbaum es una filósofa contemporánea que ha estudiado la naturaleza de la decisión del ser humano. En el libro el Enfoque de las Capacidades, estudia qué puede hacer el hombre por sus propios medios y lo relaciona con el concepto de la dignidad, desarrollando una lista de capacidades centrales que todo sistema político debe tener en cuenta, en el que se incluyen la salud corporal o la relación con otras especies. Nussbaum considera que no hay una razón clara por la que estigmatizar el sexo frente otros trabajos. Otro argumento que ha empleado es que el cuerpo es un instrumento clave en otras profesiones.

Estas son las dos corrientes son base dentro del conflicto ético de la prostitución. Existen muchas más que matizan las ideas postuladas. Y tú, ¿crees que la prostitución es una obligación o un acto soberano?




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